viernes, 23 de octubre de 2015

La Gaceta Cannábica, pionera del periodismo cannábico.

La Gaceta Cannábica, pionera del periodismo cannábico.
Juan Pablo García Vallejo

*En el IV Americannabis, Semana de la cultura cannábica
**En La Pulquería Insurgentes.
***En México nadie sabe de periodismo cannábico ni los marihuanos

En la revista contracultural La Guillotina comencé mi carrera de periodismo cannábico, un nuevo género periodístico que los marihuanos lights dicen que no existe, si lo dijera una vaca sagrada del periodismo lo creerían. La investigadora de Patricia Cabrera dice que fue la revista más importante de los años 80, ahora hay otras, por la socialización de las tecnologías, pero como jóvenes incendiarios sacábamos agua de las piedras. En La Guillotina aprendí con Jesús Cuevas, Octavio y Oscar Moreno y Jaime y Jorge Leroux a pensar por nosotros mismos, un privilegio de una subjetividad no dominada.
Ahí publiqué el Manifiesto Pacheco, se difundió por fotocopias y por Radio pasillo. Desconozco cómo llegó a Europa, en Alemania se sorprendieron, inclusive Gaspar Fraga de Cáñamo también. Pocos saben que este breve texto inició la etapa polémica del consumo de marihuana en México.
Luego en el suplemento cultural La Tinta Suelta incluí el tema de las drogas como fuente informativa en Ecatepec, el municipio más poblado de México, aunque tengo que aguatar que la gente dice que es el más grande. ¿Por qué en Ecatepec? Porque ahí pasa todo antes que en cualquier lugar. Y a la par, coloque la legalización de la marihuana en la primera plana de Acontecer. La marihuana como tema nacional aparecían junto a las declaraciones demagógicas y aburridas del gobernador Montiel, del inexperto Peña Nieto y de Eruviel Ávila. Esto ningún periódico metropolitano lo hacía. Toda la prensa convencional es una parte fundamental de la prohibición. En Ecatepec redacte la desconocida historia de la marihuana.
Todo esto es interesante porque los lectores no saben que los temas tabús se dan a conocer primero en la prensa contracultural y cuando estos temas se convierten en movimiento sociales emergentes necesitan de periodistas especializados que sepan del tema, no periodistas generalistas o periodistas despistados, dicen siempre que comienza el debate de la marihuana, cuando lo dice algún político de ocasión egresados del Instituto Patrulla de Las drogas, desconocen sus orígenes.
La Gaceta Cannábica pareció en enero de 2005, porque decidí hacer una publicación especializada dedicada a la Planta Amiga desde un punto de vista trans-disciplinar o si se quiere desde la historia cultural, esto posibilito superar el reduccionismo de los efectos farmacológicos y el enfoque criminalizante, es decir, superar la desinformacion como principal pilar de la prohibición de drogas en México. La Gaceta Cannábica dio ciudadanía plena a la Cultura de las Drogas y a la Ciencia de la Historia de las Drogas, algo que todavía el gobierno mexicano, los medios de comunicación, las policías o cualquier gente decide perversamente ignorar.
Su aparición fue muy bien recibida por periodistas contraculturales como Carlos Martínez Rentería y periodistas culturales como Huberto Musacchio quien público en su columna República de las Letras que sus editores eran unos “eruditos en marihuana” al presentarla de muchas formas lejos del lugar común de la enfermedad y el delito e inclusive Jacobo Zabludowsky se sorprendió de esta publicación, la comento en su noticiero de mayor rating en México.
Cada que  parecía uno  número se lo mandaba a Carlos Martínez para que lo comentara en su columna cultural Salón Palacio, en La Jornada, muchos lectores cuando veían la Gaceta Cannábica me decían “es el periódico que hace Rentería.” Lo que no era cierto, pero ahora él dirige con otros activistas cannábicos su propia revista.
La Gaceta Cannábica publicaba cosas nuevas para todo mundo,  pues se desconocía los 500 años de convivencia de los mexicanos con la marihuana, pero los marihuanos la veían con desprecio, no todo era miel en el periodismo cannábico. Y agrego que la Gaceta Cannábica encontró la censura no en la derecha sino en los sectores dizque progresistas…su ignorancia les impedía comprender que la divulgación de la Cultura Cannábica era para beneficio de toda la sociedad no solo de los marihuanos, que como dije también están bien chatos, completamente colonizados por el poder…
La Gaceta Cannábica dio a conocer como los léperos fueron sus primeros consumidores recreativos, dio también a conocer la primera radiografía del Movimiento Social Cannábico, algo que nadie en los últimos diez años ha hecho que presente en la Galería José María Velazco para la presentación del número especial de Generación sobre la marihuana.
Entre los logros mayores de la Gaceta Cannábica es que ocho de sus 11 números están en el Museo de la Marihuana de Ámsterdam, gracias a Noemí Luna García, los encargados se sorprendieron que los mexicanos hicieran un periódico de la marihuana. También algunos de sus números están en la Hemeroteca Nacional, nada más por no dejar que esta publicación especializada y vanguardista que recibió el desprecio de los marihuanos desinformados y colonizados por los prejuicios y la ignorancia se pierda en el olvido de la dispersión cannábica y de la memoria colectiva.
El periodismo es una tarea colectiva la Gaceta Cannábica fue lo que era gracias al trabajo desinteresado de Ricardo Bautista, Jesús Cuevas, Andrés Ramírez Cuevas que le dio un formato más ágil, desde el número dos, el biólogo Alfonso Bautista García contribuyo con muchas ideas, pero el espíritu del periódico provenía de mi formación trans-disciplinar, insumisa y anti-burocrática en que me educaron en La Guillotina.
Estoy completamente convencido que la Gaceta Cannábica es un periodismo cannábico insuperable porque su línea editorial vanguardista no puede ser suplantada por ninguna publicación simplemente porque no tienen la metodología necesaria, ni el compromiso suficiente con la Planta amiga. Pueden publicar lo que quieran desde el terreno de la encantadora marihuana Disneylandizada pero eso también lo pueden hacer cualquier publicación del periodismo sensacionalista de Algarabía con tratamientos desinformados del lenguaje marihuanero, la revista Etcétera trasnochada anunciando el “debate que viene” cuando el debate lleva 30 años y el periódico Reporte Índigo  con el sentimentalismo barato del caso Grace muy al estilo Poniatowska que se olvida al otro día. Son  bomberazos mediáticos iguales a los de Lolita Ayala al hablar de la legalización en Filipinas o López Doriga anunciando  insistentemente un debate que no existe, ese periodismo está muy lejos de la Cultura Cannábica y lo que propone la despenalización de las drogas para toda la sociedad mexicana. 
Como lo señale los avances de los movimientos sociales emergentes requieren de periodistas que sepan del tema y muchos de ellos no saben ni la historia del periodismo ni mucho menos de que se trata lo relacionado a la marihuana y desconocen y desprestigian la Cultura Cannábica y la Historia de las Drogas.
Hoy todavía los marihuanos están colonizados por el monologo Prohibicionista,  incapaces de contestar al momento lo que dice Chong en Europa, lo que dice Mondragón de la Encuesta de Adicciones o cualquier otra cosa, dejan que la Prohibición ejerza la desinformacion plena y sistemáticamente. Creo que como colonizados esperan la legalización desde el poder y la televisión, entonces, para que descubrirles muchas cosas que no quieren entender, creen que con un toque se vuelven sabios instantáneos, me di cuenta que prefieren lo comercial, lo que implica no pensar ni reflexionar sino simplemente ser espectadores pasivos…contra todo esto aparecía y sanamente dejo de aparecer la Gaceta Cannábica, para hacer todavía otra cosa más complicada libros de la marihuana en México, construir un camino sólido para la Cultura Cannábica no desde las experiencias en Washington, Oregón o Uruguay…seguimos necios en recuperar el capital cultural cannábico mexicano y disfrutarlo con un buen toque.
Si ahora muchos hablan de la marihuana es gracias a la Gaceta Cannábica porque dio a conocer una historia que no estaba escrita, sepultada por la desinformacion prohibicionista, pero gracias a nuestro trabajo intelectual hemos ido divulgando de forma constante.  Ahora los consumidores están preocupados por ver los tricomas de la marihuana pero dejan intacta las condiciones sociales que posibilitan la prohibición, esto no puede seguir así.

Reconozco, por último, el enorme apoyo de un no consumidor de marihuana a la causa de su liberación como lo hace cotidianamente el insumiso periodista Carlos Martínez Rentería desde la revista Generación y con el que he compartido hasta el cansancio más de una decena de mesas de debate sobre la despenalización de las drogas desde 1997.

2 comentarios:

  1. Por favor, no deje de escribir. Se disfruta mucho de su blog.

    Saludos.

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  2. Hola, llego a esta página buscando a Jesús Cuevas, ¿sabrás como puedo hacer para contactarlo?

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